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Síntomas de estrés en niños: cómo reconocerlos a tiempo

Publicado el: 10 febrero, 2021

Los adultos nos estresamos, pero los niños también. Es por eso que debemos estar atentos a los síntomas, más aún en estos tiempos de pandemia

Es importante que como papá o mamá reconozcas los signos del estrés infantil y busques las posibles causas. Los padres podemos ayudar a nuestros hijos a controlar el estrés y la ansiedad , pero algunos quizá necesiten también el apoyo de un especialista.

De todas formas, aquí te dejamos algo de ayuda para que puedas reconocer el estrés infantil.

Señales que debes tener en cuenta

Con frecuencia los niños no reconocen su propia ansiedad y carecen de la madurez para explicar sus problemas reales o imaginarios.

Esto puede hacer que surjan varios signos físicos y conductuales que hacen dudar sobre si es estrés o no. Aquí algunas señales que debes tener en consideración:

Conductas o emociones distintas
La ansiedad puede hacer que los niños se comporten de manera frustrante o confusa para los padres. Algunos signos comunes son:

  • Cambios de comportamiento, como mal humor, agresión, mal genio o apego
  • Desarrollo de un hábito nervioso, como morderse las uñas
  • Dificultad para concentrarse
  • Miedos (como miedo a la oscuridad, estar solo o extraños)
  • Meterse en problemas en la escuela
  • Atesorar artículos de aparente insignificancia
  • Negarse a ir a la escuela
  • Alejarse de la familia o los amigos

Problemas físicos
El estrés y la ansiedad también pueden manifestarse en molestias físicas. Algunos de estos signos incluyen:

  • Enuresis ( hacerse pipí en la cama)
  • Quejas de dolores de estómago o dolores de cabeza (frecuentes)
  • Disminución o aumento del apetito.
  • Problemas de sueño o pesadillas.

Causas comunes del estrés infantil

La fuente de estrés en los niños y niñas puede ser algo externo, como un problema en la escuela, cambios en la familia o un conflicto con un amigo. Los sentimientos de ansiedad también pueden ser ocasionados por los sentimientos y las presiones internas de un niño/a, como querer tener un buen desempeño en la escuela o encajar con sus compañeros. 

Algunas causas comunes incluyen:

Grandes cambios en la familia : los cambios importantes en la vida, como el divorcio, la muerte de un familiar, el cambio de casa o la llegada de un nuevo hermano, pueden desestabilizar la seguridad de tu hijo y generar confusión y ansiedad.

Intimidación : Este es un problema grave para muchos niños. Los niños que son acosados a menudo se sienten avergonzados de ser atacados y pueden ocultar el acoso a los papás o profesores por temor a llamar la atención sobre sus debilidades.

Presión académica : Muchos niños sufren de ansiedad por querer tener un buen desempeño en la escuela.  La presión académica es común en los niños y niñas que tienen miedo de cometer errores o de no ser buenos en algo.

Inestabilidad de los padres : las preocupaciones económicas y laborales, la agitación familiar y los problemas de los padres pueden provocar una sensación de impotencia en los niños que quieren ayudar, pero que no tienen los medios para hacerlo.

Hechos desastrosos en las noticias : los titulares de noticias y las imágenes que muestran desastres naturales, terrorismo y violencia pueden ser molestos para los niños.

Películas o libros de miedo : las historias de ficción también pueden causar angustia en los niños. Ellos se sienten afectados por escenas aterradoras, violentas o perturbadoras de una película o fragmentos de un libro.

Presión social : para los niños más pequeños, la ansiedad por separación puede ser un problema común.  Pero a medida que crecen, la preocupación cambia al deseo de querer agradarle a otros niños. La presión para encajar y ser popular puede ser angustiosa. 

Cómo ayudar a tu hijo

Hay formas saludables por las que tu hijo puede afrontar el estrés, solo necesita ayuda y orientación.

  • Crea un ambiente hogareño relajado y comprométete con una rutina. Las comidas familiares o las noches de juegos pueden prevenir el estrés.
  • Controla los programas de televisión, los videojuegos y los libros de tu pequeño.
  • Informa con anticipación a tu hijo/a sobre los cambios y habla con él o ella sobre los nuevos escenarios. Por ejemplo, si vas a aceptar un nuevo trabajo en una otra ciudad ¿Qué significará eso para él/ella?
  • Adopta hábitos saludables como el ejercicio y el cuidado personal para manejar tu propio estrés. Los niños suelen imitar los comportamientos de sus padres y madres.
  • Aprende a escuchar a tu pequeño/a sin criticarlo ni resolverle los problemas.
  • Brinda orientación para enseñarle formas de resolver los problemas que lo molestan. Dale también ánimo y mucho amor.

¿Tienes un hijo o hija que ha sufrido de estrés alguna vez? Nos gustaría que compartieras tu experiencia con nosotros.

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